MODELO, MADRE O SACERDOTISA
Arquetipos creados por quién sabe quién


La mujer, ya es casi un "lugar común", es la imagen más utilizada en la publicidad, en todos los aspectos de la vida comercial, política y social del mundo todo. Se recuerda la belleza de las formas, que pasa de la aprobación de la gordura, que durante un tiempo, hace aproximadamente un siglo, veía de mal modo a las mujeres delgadas. después las flacas, tipo ''twiggy", estuvieron de moda y, en el mundo del modelaje, aún sigue siendo obligatorio para las muchachas que se aventuran en ese ámbito, atraídas por los beneficios que se les ofrecen, quienes terminan sometiéndose a dietas de hambre, y muchas veces, acudiendo a estupefacientes que les son ofrecidos para poder soportar el régimen de esclavitud a que son sometidas. Su cuerpo ya no les pertenece, son sus patronos quienes mandan en él y, si no les gusta, que se vayan, siempre habrá una fila de incautas esperando su oportunidad en el glamoroso mundo de la moda.

No es verdad que para ser bellas haya que sufrir.

La madre es otro arquetipo, creado para que la mujer se someta a los dictámenes de lo que, de acuerdo a criterios ya establecidos aún antes de que ella naciera, debe ser el comportamiento de una buena madre. No importa si la mayoría de los embarazos no son deseados, y se deben muchas veces a fallas en los mecanismos anticonceptivos existentes. Aún en el caso de embarazos producidos por la acción violenta, en contra de la voluntad de la víctima, son ya virales las noticias de mujeres y hasta niñas, que son obligadas a llevar a término un proceso de gestación que le fue impuesto.

Quede claro que ninguna mujer, bajo ninguna circunstancia, debe ser embarazada en contra de su voluntad, sea cual sea el lazo que la une al perpetrador.

La "sacerdotisa" es otro arquetipo creado desde remotos tiempos anteriores, y define la actitud reverente y sumisa que debe observar la esclava, llamada eufemísticamente "sacerdotisa", para conseguir por medio de rituales mágicos, objetivos que muy frecuentemente desconoce; pero que serían imposibles de lograr sin la participación de la fémina en los términos que su controlador determine, o en los que determinen las entidades oscuras que suelen controlar al controlador. Muchas veces ella desconoce, y olvida después del hecho, qué es lo que hizo o se dejó hacer. E indefectiblemente ignora, es indispensable para los amos, por qué la necesitan, cuál es su poder, cómo salirse del círculo vicioso en que la hunden para utilizarla hasta que ya no les sea más útil.

La mujer no debe ceder jamás el control de su mente y su cuerpo a nadie; antes de participar en algo, debe conocer los detalles, todos, y sólo dar su expresa aprobación cuando quiera y le convenga a plena conciencia. Cuando es bajo engaño, es esclavitud.

La mujer sabia, es menos valorada en estos días,  y ha sido víctima de exterminio en tiempos históricamente recientes. Mas, ese es un tema que requiere, ella sola, un estudio más profundo.

Cuando el Dr. Jung escribió su obra clásica, "arquetipos e inconsciente colectivo", estaba apenas levantando la punta de la alfombra de una realidad que hoy en día es utilizada para fines muy concretos, no necesariamente respetando la libertad de las víctimas, que en masa son manipuladas por un puñado de privilegiados que conocen el secreto. Ese es otro tema que trataremos luego.

En la obra "Tiempo de Mutaciones" se develan secretos acerca de la mujer, su poder, su realidad y se abre una ventana desde la cual se puede ver un panorama humano que nos ha sido ocultado minuciosamente hasta el día de hoy.


BRUJAS POR DECRETO

A lo largo  de los últimos  siglos,  la palabra  "bruja"  ha tenido muchas connotaciones,  dependiendo  de quienes las usan,  y a quiénes están  refiriéndose.

Los controladores  del poder eclesiástico  utilizaban esta palabra  para justificar  el asesinato  de  mujeres sabias,  y de otras,  que se negaron a aparearse con  alguno  que se vengó  denunciándolas  a la  inquisición, entre muchos otros  indignos  motivos.

Los inquisidores eran el brazo  ejecutor  de  la  poderosa fuerza  que  mantiene  a la  mitad  de la  humanidad,  que  pertenece al género femenino,  bajo una bota de indignidad.

Otro fue el  tratamiento  que  las culturas  ancestrales  humanas  daban   a las mujeres sabias.

De ese tema hablaremos  pronto.