Mecanismos y prácticas de la telepatía consciente 1


On-line y off-line telepático
En anteriores entregas dijimos que existe un paisaje mental presente en todas partes, este paisaje fue creado por la especie humana inconsciente, y ha sido denominado de muchas formas: El velo de Maya, la Matrix, etc. Sólo porque es el que me parece más apropiado, decidí hacer caso del Dr. Karl Jung, y denominarlo Inconsciente Colectivo. Éste es una unidad psicológica global, diversificada en programas que Jung llamó arquetipos, pero que las religiones denominan dioses, ángeles, arcángeles, demonios, etc. Los arquetipos se repiten en todas partes y se reflejan en el inconsciente de las personas, variando de acuerdo a la personalidad de las mismas. Detallar las experiencias y observaciones comparativas de esos arquetipos, no corresponde a un espacio tan corto como este. Sin embargo, en esta entrega de Telepatía, nos referiremos solamente al hecho cierto de que toda persona está conectada a esta red inconsciente mundial, desconoce esta realidad y los medios para trascenderla, y aún desde antes de nacer, la gente es formateada y predeterminada por esta mente global inconsciente.
Es posible gobernar el inconsciente colectivo
Un reducido número de personas en el mundo han conseguido hacerse maestros de la mente colectiva, bajo la tutoría de las escuelas secretas, controladas por oscuras e inconfesables fuerzas ocultas. A través de “maestros”, “canalizadores” y “contactados”, etc., estas fuerzas ocultas controlan la vida de la mayoría inconsciente. Muchas personas utilizadas por esa red oscura desconocen lo que está sucediendo tras bastidores, y actúan de buena fe. Entre los seres que tienen el sartén por el mango, hay humanos y no humanos. Los humanos que están trabajando para los no-humanos no son inocentes, tienen un nivel lo suficientemente alto de conocimiento como para saber lo que están haciendo. Son los magos negros que permiten el control del mundo por las fuerzas tenebrosas que lo han llevado al estado en que se encuentra actualmente.
Solamente la especie humana tiene poder para crear, transformar y resetear esa mente colectiva, y uniendo los microclimas específicos de cada persona despierta, puede crearse una fractal psicológica lo suficientemente poderosa como para transformar todo el mundo visible y el invisible. Infelizmente, aún no se ha conseguido la masa crítica de personas conscientes, suficiente para resetear todo, y grabar allí sólo aquellos pensamientos, ideas y recuerdos colectivos que a la humanidad le convenga.
El control extraño sobre la mente colectiva de la humanidad, y la influencia de ésta sobre todos nosotros ha sido posible debido a que todos estamos on-line, permanentemente, con ese internet mental, y lo desconocemos. Cuando los pensamientos ajenos nos asaltan (aunque a veces nos extrañe encontrarnos pensando cosas absurdas que no se identifican con lo que somos) solemos creer que se trata de nuestra propia mente; los pensamientos negativos son percibidos como los propios demonios, que habría que dominar. Vencerse a sí mismo, dicen los más valientes, y luchan para eliminar esas malas ideas de su mente. Cuando tienen éxito, estas personas transforman toda su vida.
Pero la generalidad de los pensamientos que llegan a nuestra mente no son nuestros, sino comunicaciones telepáticas inconscientes que andan rondando. Algunas personas inescrupulosas acostumbran enseñar a sus discípulos a meter ideas en las mentes de los demás, para su propio beneficio, bajo la premisa de que la víctima creerá que se trata de sus propios pensamientos. Quienes hayan tenido acceso a esos “maestros” y esas siniestras enseñanzas, sabrán a lo que me refiero.
On-line telepático
Todos estamos on-line, en esa internet mental, casi todo el tiempo. Aún en el periodo de los sueños, la influencia de esta red psíquica está presente. Se nota más, cuando se repiten o se reformulan cosas que ya recibimos cuando estábamos en estado de vigilia.
Es fundamental que comprendamos que esa corriente de pensamientos desaforados, locos, que nos asalta y nos cansa, no son nuestros, son como una guía telefónica mundial, en donde están todos los números, incluso el que queremos encontrar, pero hace falta enfocarse en lo que buscamos para no perdernos entre tanta información desorganizada. A lograr ese enfoque es que apuntan los ejercicios básicos que dimos en anteriores entregas.
Off-line telepático
Estamos fuera de línea telepática, cuando conseguimos parar el diálogo interno. Lograrlo mientras permanecemos conscientes, es el equivalente diurno de lo que se denomina sueño lúcido, y otorga un gran poder al practicante despierto.
Existen técnicas apropiadas para mantenernos off-line de la mente colectiva y sus influencias. Esas técnicas han sido mantenidas en estricto secreto por las sociedades esotéricas, como conviene a los que se han aprovechado durante siglos de la inconsciencia colectiva.
Cuando paramos el diálogo interno creamos un silencio poderoso, en el cual nuestra mente se expande, y nos damos cuenta de una realidad superior, de la cual somos parte. Si colocamos, dentro de ese silencio, un pensamiento que nos convenga, éste trabajará para que el objetivo, contenido en el pensamiento introducido, sea alcanzado. Ese poder nos permite crear un microclima personal, mas existen principios humanísticos que no deben saltarse, puesto que cuando pretendamos tomar ventaja perjudicando a los demás, caeremos inevitablemente en la red oscura de la mente colectiva, ésta nos usará para sus fines y destruirá al infeliz que fue engañado. 
Y la red oscura no conoce la piedad.
La mente colectiva es una criatura originada por la humanidad, que está controlada por factores no-humanos, que aprovechan que nuestra especie desconoce su poder. Una vez entendido este hecho, y trabajando en nuestro propio mundo personal, podremos avanzar a la etapa siguiente.