Cómo desbloquear la telepatía consciente, parte 5


En artículos anteriores se compartió tres pasos para desbloquear el poder telepático inherente a cada ser humano, entendiendo como ser humano a toda persona capaz de tener sentimientos de amor y empatía. Porque hay seres que viven entre nosotros que, por razones que no vamos a tocar aquí, no tienen y nunca tendrán la capacidad instalada de experimentar emociones positivas, ni sentimientos humanos, independientemente de si esos humanoides están o no comandando el planeta, destrozándolo y culpando a la humanidad.
El paso 1 es observarse y reconocerse a sí misma, quién soy, cuáles son mis pensamientos, cuáles pensamientos no corresponden a mis sentimientos y a mis intereses.
El paso 2 es observar y reconocer el entorno. Por medio de una observación deliberada del paisaje mental del entorno, se puede encontrar cuáles son los pensamientos predominantes en los alrededores de donde vivimos, estudiamos, trabajamos, creamos, deambulamos.
El paso 3 es observar y reconocer el paisaje colectivo inconsciente, la tela de fondo, de carácter global, en la cual se están desarrollando los pensamientos del entorno cercano y los pensamientos llamados individuales.
A principios del siglo 20, Karl Jung identificó una red generalizada de pensamientos, emociones, podría decirse de programas (como los de las computadoras), con características específicas y vinculantes para sus víctimas, que se repiten en el mundo entero, independientemente de que las comunidades humanas en las cuales están presentes, no se conozcan entre sí y, aún, ni siquiera sepan de su existencia. A estos programas o entidades virtuales, capaces de predeterminar la conducta general de grandes masas humanas sin que éstas lo sepan, Jung los denominó Arquetipos.
Hizo un estudio profundo y detallado de todo ese entorno mental y psíquico, que denominó Inconsciente Colectivo.
Los trascendentales descubrimientos de este investigador pasaron por debajo de la mesa, y él pasó a la posteridad como un talentoso psicólogo, medio mago, pero sus investigaciones aún no han sido aprovechadas como debería, para que nuestra especie conquiste la verdadera libertad de elección y creación consciente de nuestro destino, una vez nos deshagamos de las cadenas inconscientes, de los traumas colectivos de las naciones, de las colectividades.
De acuerdo a lo que Jung vio hace más de un siglo, y compartió para quien quisiera, el Inconsciente colectivo es algo así como el sistema operativo donde funcionan los programas, que son los arquetipos, los cuales determinan las funciones que toda la especie humana realiza y deja de realizar. De acuerdo a ese sistema operativo, organizado en programas-arquetipo, no tenemos capacidades más allá de las que conocemos desde la infancia, a través de las interacciones en la escuela, en el hogar (los que tienen la suerte de tener uno), en las relaciones humanas que se inician desde la más tierna edad.
En la programación impartida por los sistemas educativos de todo el mundo, y por la cultura impuesta, las facultades y poderes inherentes a la humanidad son atribuidas a entidades separadas de nosotros, que están influyéndonos toda la vida, a los arquetipos, especie de cárceles invisibles que nos aíslan de nuestra poderosa esencia conocedora y creadora. Uno de esos poderes, del que estoy tratando aquí en este momento, es la telepatía.
Para que quede bien claro, los arquetipos son representados por medio de dioses, ángeles, arcángeles, demonios, y otros programas de control, y el canal que utilizan los arquetipos del inconsciente colectivo para controlar a toda nuestra especie, del mismo modo que le ponen un aro en la nariz a un toro para llevarlo al matadero, es justamente la telepatía.
Es porque tenemos la capacidad de percibir de modo extrasensorial los pensamientos, las emociones, las ideas de otras personas, de animales y hasta las sugestiones de la inteligencia artificial, que los arquetipos pueden influir sobre nosotros.
A pesar de que tiene un lenguaje especializado que en inicio es un poco fastidioso, recomiendo a las personas interesadas en desbloquear su telepatía para usarla consciente y deliberadamente, estudiar el libro Arquetipos e Inconsciente colectivo de Karl Jung. Se encuentra en Internet. Con un diccionario apropiado y un poco de paciencia, este es un estudio tan básico para desbloquear la telepatía, como el estudio de la anatomía humana para los médicos.
No es cierto que con un curso por internet o persencial, de un fin de semana, o por medio de la consulta a alguien que tampoco tiene idea de lo que ocurre, se puedan conseguir avances significativos.
Para limpiar el parabrisas de nuestra percepción, es bueno trabajarlo personalmente. Los resultados bien valen la pena, es una labor que sí puede transformar al mundo, porque somos nosotros quienes creamos nuestro entorno personal, y co-creamos el entorno colectivo, incluido el inconsciente colectivo y los arquetipos. Lo que fue creado sin darnos cuenta, y nos oprime, puede ser transformado conscientemente para crear el mundo que está en germen en nuestros mejores anhelos y en nuestros más ilusas aspiraciones positivas. Otro mundo es posible y podemos crearlo, pero debemos ser libres para eso. Nadie puede dar lo que no tiene.
NOTA: ¿Alguien pensó que podemos desbloquear y utilizar la telepatía sin estudiar, investigar y practicar personalmente?
Próxima entrega: Mecanismos y prácticas de la telepatía consciente 1