MITOS Y REALIDADES ACERCA DE LA "ILUMINACIÓN"

1. Que la iluminación te abre camino a otros mundos

En realidad, ninguna iluminación abre ningún camino. Ellos siempre han estado allí, frente a nuestros ojos, sin que podamos verlos. La “iluminación" permite percibir la masiva parte del mundo presente, del mismo modo que, si antes veíamos una calle por un agujero en una pared, ahora salimos fuera y percibimos todo lo que está en los alrededores. Sólo se trata de “ver”.

2. Que sólo se logra por métodos extraños y con prácticas dificilísimas

Los métodos extraños y dificilísimos no funcionan. Para dar el salto cuántico de la percepción, sólo se debe ser soberana de nuestra propia mente. Eso requiere disciplina, observación permanente, y comprender que lo que siempre hemos tomado por “nuestros” pensamientos, son en realidad emitidos por inteligencia artificial, para homogenizar la mentalidad humana y mantenerla apartada de sus potencialidades. Los antiguos toltecas, según Castaneda, llamaban a ese método “acecho”, y llamaban “silencio interno” a la detención del diálogo interno estúpido que nos roba el mecanismo de la mente, que es un poderoso instrumento sólo cuando lo manejamos nosotros mismos. De lo contrario, la mente es una carcelera que nos mantiene alejadas del ejercicio de las potencialidades humanas.

3. Que hay un "sendero de probación" administrado por “los maestros”, por medio del cual le amargan la vida a los que quieren despertar, “por su bien”

Alguien” está al mando de la inteligencia artificial que controla la mentalidad colectiva, ese alguien, que no es de este mundo, tiene instituciones, agentes, medios malvados de interrumpir y sabotear a quienes quieren despertar. El ataque pertinaz y despiadado de esos agentes de la oscuridad, ha sido llamado por ellos mismos “sendero de probación”, y hacen creer a los incautos, que se hace por su propio bien. Y que hay que sufrirlo, si se quiere evolucionar. Es por eso que los ancestros indígenas llamaban a los buscadores del despertar, “guerreros”, porque liberarse de una cárcel virtual y conquistar la libertad incondicional, pasa por evadir o derrotar a los agentes de la oscuridad que intentarán impedirlo a toda costa, tanto desde dentro de nuestra mente, como desde todas partes.

4. Que es accesible sólo a los escogidos (¿por quién?)

Nadie tiene que escogernos. Si bien los antiguos maestros, según las leyendas, elegían a sus discípulos, cada ser humano tiene el legítimo derecho de autoelegirse, sin “entregarse” a nadie, sin seguir a nadie. Una vez detenido el diálogo interno, disciplinando y autocontrolando la mente, y con una vida sana y ordenada, la “iluminación” viene sola.

5. Que una vez iluminado, “sigues partiendo leña y recogiendo agua” con una visión diferente

Eso lo leí en un libro de una sociedad secreta. Es mentira. Cuando despertamos, se abre ante nosotros un amplio abanico de posibilidades. Es probable que toda nuestra vida cambie por completo. En verdad, es un renacer.

6. Que los métodos para “iluminarse” son los que publican las escuelas esotéricas y las mafias religiosas.

Falso. Las religiones y las sectas sólo buscan devotos y esclavos energéticos y hasta físicos. Se cuidan muy bien de que nadie despierte, pero también de que sus víctimas crean que su falta de avance es por su propia culpa. La devoción es un canal para enviar energía a quien controle el canal del “santo”, “maestro”, “guía”, o como quieran denominarse estos estafadores.

¿Y qué es la iluminación?

La “iluminación” es darse cuenta de las cosas. Es salir de la cadena mental colectiva, y con los propios ojos, observar aquellas partes de la realidad que antes creíamos inexistentes, o ni siquiera pensábamos que fuera posible. Y comprendemos que siempre han estado allí, “invisibles” sólo porque nuestra mente estaba entretenida en un mundo ficticio, creado por las industrias del entretenimiento, las religiones, la escuela, en fin, la mente colectiva controlada, que se enfoca sólo a un mínimo porcentaje de la realidad

¿Y quiénes son los “iluminati”?

Nunca los he visto. La leyenda urbana dice que son “los que saben”. Aquellos tipos que se han dado cuenta de la realidad, han tomado partido por lo que es o creen que es su conveniencia, sin importarles nada la humanidad. Dentro de ese colectivo fantasma, están algunos seres humanos mediatizados y adoctrinados por las sociedades secretas, y muchos híbridos, pero todos bailan al son del gran titiritero alienígena, llamado por Carlos Castaneda, “el predador”, instalado en este mundo desde hace milenios, y con una tecnología que le ha permitido perpetuarse en el poder, sometiendo a la humanidad, que se cree libre, soberana, y soñando que es la especie dominante del planeta.

La “iluminación” no otorga privilegios, sino responsabilidades, porque cuando te das cuenta de la realidad y eres impecable, comprendes que debes hacer algo al respecto.