LA TRAMPA DEL CELIBATO

  El celibato que pregonan las religiones es sólo una formalidad, pero tras el mandato de no casarse, hay intenciones ocultas, dirigidas por los dueños de las franquicias religiosas. En la mentira conocida mundialmente, se supone que esa abstinencia “unirá con dios” a la víctima que aceptó el mandato. Suponer que necesitas hacer o no hacer algo para unirte con ese dios, indica que se trata de un individuo separado de ti mismo. Pero esa es otra historia.

El celibato obligatorio es un obstáculo para la evolución

La palabra celibato va siempre unida a la palabra castidad. Entiendo el celibato como abstención del apareamiento de hecho, y la castidad, como el autocontrol de las emociones y los pensamientos, para tener una vida sexual equilibrada. Si esa castidad se une al celibato, tendríamos a una persona que está acumulando energía para algo. Si su objetivo es unirse a un dios, toda su energía sexual irá a ese “dios”, que la usará para lo que mejor le plazca. Si su objetivo es evolucionar, estaría acumulando energía para dar el salto cuántico llamado por Taisha Abelar “Vuelo Abstracto”.

La pregunta de si cierta persona debe o no ser célibe para evolucionar, tiene una respuesta para cada persona, y esa respuesta sólo puede darla la involucrada. No obstante, hay ciertas respuestas generales que cada quien escogerá de acuerdo a su conveniencia, o a la de quien lo controla, si se trata de personas que no tienen libertad para decidir su propia vida: ¿De verdad quiero ser célibe? ¿Aguantaré? ¿Estoy realmente de acuerdo con eso?

Puedes engañar a los demás y eso no importa, no es su negocio si te apareas o no, pero si te engañas a tí mismo, tu desequilibrio se profundiza.

La abstención de aparearse, no sólo es innecesario para evolucionar, sino que constituye un obstáculo para la vida. La unidad humana está compuesta por un hombre y una mujer, estrechamente unidos, no sólo en lo físico. El ying y el yang girando interminablemente para crear la vida física, y para crear realidades, de acuerdo a la voluntad de la humanidad creadora.

La separación de los sexos es la más poderosa cadena

En tanto la separación de los géneros exista, la condición principal para el adormecimiento de nuestra especie y su explotación por toda clase de entidades del inframundo y criaturas extraterrestres, estará dada. La manera cómo se efectúa el cortejo y el apareamiento en la actualidad, es perfecta para mantener separada y enfrentada a la criatura humana, disociada así para bloquear su poder, mismo poder que podrá libertarla.

El celibato rompe el equilibrio físico, energético y psíquico de las dos partes de la unidad humana.

El cuento del orgullo gay

El alma no tiene sexo, y sólo toma parte de la dualidad para manifestarse en esta realidad física. No es verdad que haya almas masculinas prisioneras en cuerpos femeninos, ni almas femeninas atrapadas en cuerpos masculinos. El género psicológico pertenece a la entidad artificial conque nos enmascaran cuando quedamos atrapados aquí, el “ego”. No hay almas gay. Hay egos gay. La proliferación de criaturas confundidas en este sentido, que han sido organizadas en rebaño y conducidas a experimentar un falso “orgullo gay”, se debe a la distorsión de la relación sexual de la pareja humana, que más que otras cualidades de nuestra vida, ha sido boicoteada, retorcida, enajenada a lo largo de los siglos. El abuso sexual temprano a niños y niñas, unido a una presión cultural y magnética dirigida desde fuera del planeta, crea las víctimas del desequilibrio de género. Personas generalmente sencillas y sensibles, que están lidiando con traumas psíquicos, que provienen muchas veces de cuando ni siquiera tenían edad para darse cuenta de lo que les estaban haciendo. Muchas de ellas, personas nobles y generosas, con un gran miedo por dentro, que creen que lo que les pasó fue sólo a ellas, que no saben que es un fenómeno mundial.

La realidad de la llamada “relación de pareja” a nivel global es tan caótica como en el resto de las relaciones humanas, y así será mientras el ser humano no despierte y construya su realidad, la que nace de la naturaleza bondadosa, sabia y poderosa de la especie humana. Lo que vemos hoy, es una representación teatral de lo que está en la mente colmena, esa mente colectiva conque los depredadores de otros mundos y otras dimensiones nos engañan para obligarnos a actuar como a ellos les conviene.

Los brujos y el sexo

Los brujos vivimos en una realidad aparte. Cuando la gente comienza a despertar, se da cuenta de que el mundo no es como nos lo cuentan desde niños, personas que también recibieron el mismo cuento, y lo confundieron con la realidad. Es otra cosa. Cuando puedes percibir los sentimientos de las personas, notas que casi nadie es realmente feliz, ni sincero, ni leal. No pueden serlo, porque su mente verdadera está tan ocupada viviendo la vida del depredador, que no notan lo extraordinariamente poderosos que son, lo posible que es liberarnos todos sin tener que combatir ninguna guerra, en las cuales los depredadores son especialistas.

Una de las cosas que notamos los brujos, es que cuando estás solo, te falta algo, que no se puede sustituir. Pero tampoco puedes hacer pareja con personas que tienen la mente prisionera de los enemigos de nuestra especie. Por lo tanto, la soledad es casi obligatoria. Sabes que no puedes cambiar a otras personas, no puedes matar al ego, que no está vivo, que es un programa de inteligencia artificial creado por nuestro peor enemigo, y que está a cargo de distorsionar las relaciones sexuales, para bajar la frecuencia vibratoria de nuestra poderosa energía sexual, y canalizarla hacia las entidades oscuras que nos parasitan, las cuales morirían si nuestra energía se armoniza.

La abstinencia debe ser temporal, en cuanto se acumula energía; mas, con una compañera o un compañero sano física y mentalmente, es mejor unirse, preferiblemente de modo permanente, en la medida de las posibilidades. Cuando tenemos que elegir entre quedarnos solos o entablar una relación con personas que tienen la mente secuestrada, la elección más pertinente es la soledad. Para no desperdiciar las energías que tanto cuesta acumular, e impedir que termine siendo devorada por nuestros peores enemigos.

El apareamiento en condiciones sanas es extremadamente poderoso y no necesita de ningún ritual para “hacer magia”. La relación de dos personas que se tienen cariño y respeto, es en sí misma, mágica. Los rituales sólo sirven para abrir portales hacia el inframundo, para que los depredadores se alimenten de nuestro poder, en cuanto destrozan nuestro sistema nervioso, y secuestran nuestra libertad.

EL NEGOCIO CON LAS PLANTAS DE PODER

 

Todas las plantas son poderosas, y su fuerza está dirigida a diferentes aspectos de la vida, igual que los seres humanos, que tenemos una gran variedad de facultades, pero ninguno es exactamente igual al otro, aunque estamos unidos por la raíz única de la fuerza cósmica de la cual procedemos.

Todos formamos parte del mismo ecosistema. Nosotras, las plantas, los demás animales, todo lo que vive. Y todo lo que existe está vivo.

Las más conocidas plantas de poder son las que tienen propiedades psicotrópicas. Hoy en día el uso de estas plantas tiene, para muchas personas, connotaciones absurdamente místicas, casi religiosas. Algunos hasta quieren creer que para ser chamán o brujo, hay que llenarse de pociones y brebajes mágicos.

Una planta es un individuo, y una planta de poder es un individuo poderoso.

Simple. Son brujas vegetales, que tienen poderes magnéticos y de ruptura de la pantalla de inconsciencia que mantiene adormecida a la gente, además de sus propios recursos de autoprotección. El abuso de las plantas de poder conlleva daños a la salud física y mental de los abusadores, quienes, cuando se rompe el velo forzoso de la inconsciencia, devienen hundidos en el inframundo, con el consiguiente deterioro neurológico y psicológico que ésto trae.

El mejor modo de vérselas con ellas es respetándolas

Cuidando de su vida y, con una mente ordenada, sin diálogo interno, comprender su esencia. La esencia que la planta conviene en compartir se manifiesta en su olor y, aún cuando éste sea imperceptible para algunas personas, está suspendido en torno a ella, pudiendo proyectarse a grandes distancias, de acuerdo con la propiedad de sincronía de la materia, que ya ha sido explicada por la física cuántica. Triturar, quemar, devorar el cuerpo de una de estas criaturas, es un abuso. Existen brujos que, con conocimientos ancestrales, pueden utilizar partes de ellas para la curación y para fines “mágicos”, esto es, como puente interdimensional para comunicarse con criaturas de otras realidades. Pero los brujos sabios no comercian con tan delicadas actividades.

También existe el negocio que se hace estrictamente para hacer dinero. Igual una corporación transnacional, que un comerciante minorista con una cabaña en el bosque para vender “viajes” de peyote o ayahuasca, del mismo modo en que, hace un siglo, se preparaban fumaderos de opio para mantener a los chinos y otros asiáticos, adormecidos y desequilibrados.

Todos los seres humanos tenemos capacidad instalada para dar el salto interdimensional.

Somos interdimensionales y no necesitamos de sustancias de ninguna clase para conocer las otras realidades, en las cuales también estamos funcionando. Valerse de plantas de poder para salir de la mátrix, equivale a ir por las calles en sillas de ruedas, teniendo un buen par de piernas sanas. La diferencia está en la información que se tenga, y en quién controla nuestra mente: Nosotros, o los dueños del negocio de la igorancia humana.

Algunas personas, que tienen este acceso abierto de modo natural, necesitan conocer la diferencia entre un mundo y otro y, como no existe información pública al respecto, demasiados psíquicos terminan atiborrados de pastillas con receta médica, prisioneros en manicomios, o deambulando por las calles, enloquecidos, interactuando con mundos que sólo ellos pueden percibir.

¿A quién le conviene que la gente ignore su carácter interdimensional? Ciertamente, no a la gente.

Aquellas empresas que tienen suficientes recursos tecnológicos y desprecio a la humanidad, han extraído el aspecto psicotrópico de las plantas de poder para enviciar a millones de personas, que quedan atrapadas con cadenas químicas, apartándolas de su esencia, creando una línea comercial como la ruta del opio de hace un siglo. De ese modo, la Coca fue desprovista de su contenido nutricional y medicinal, que era de provecho para los pueblos indígenas ancestrales, con un modo tradicional de utilización. Extrajeron el alcaloide, y crearon un negocio multinacional. Lo mismo pasó con Cannabis, LSD, y está aconteciendo con Peyote y Ayahuasca.

Los pueblos originarios tienen un gran papel que jugar en la transformación total del mundo. Tal vez por eso, estos pueblos han sido atacados sistemáticamente a lo largo de la historia, casi exterminados en el Norte y en el cono Sur de Abya Yala, y reducidos a la impotencia en los otros territorios, en los cuales aún no han sido exterminados. La mezcla de los aborígenes ancestrales con otros pueblos ha sido una medida sabia de la naturaleza, para preservar su valioso recurso genético, conocimientos ancestrales cuyo origen está diluído en la memoria de los tiempos. Así, pueblos emblemáticos como los Quechua, Aimaras, Guaraníes, que aún son relativamente numerosos, y los millones de mestizos de todos los pueblos indígenas, llevamos en silencio, en la sangre, la herencia de la sabiduría de la Tierra.

México es un caso aparte.

Al igual que en Medio Oriente, Centroamérica, y especialmente México, es un punto importante de la tierra, mucho más allá de la geopolítica y la avaricia de las potencias por las riquezas del suelo. Son puntos geomagnéticos muy poderosos, en cuyos alrededores, los nativos constituyen el más valioso ítem. En ambos lugares, las poblaciones están siendo neutralizadas y sistemáticamente diezmadas; en el caso del medio oriente, por medio de las guerras, para lo cual cuentan con el fanatismo religioso como catalizador; y en centroamérica, por medio de las drogas, para lo cual cuentan con poderosos carteles de comercio, que usan tecnología procedente de orígenes que son desconocidos para la gente de a pie.

A las drogas duras: alcaloides y preparados químicos, se suman las experiencias de tipo “chamánico” en los tragaderos de peyote y ayahuasca, que reúnen a hippies de la “nueva era”, más interesados en drogarse, que en buscar la trascendencia. Quienes buscan salir de la matrix, en serio, siguen una disciplina deliberada, resiliente y perseverante, y logran experiencias multidimensionales trascendentes y sin efectos secundarios.

Algunos citan a Carlos Castaneda, como quien recomienda el uso de las plantas de poder para obtener experiencias “chamánicas”. Son los que se leyeron sólo unos párrafos de “Las Enseñanzas de Don Juan”. En otro de sus libros (no cito capítulos y versículos, porque no es la biblia), Castaneda le pregunta a Don Juan por qué, si la mayoría de los otros brujos jamás probaron plantas de poder y tuvieron buen desempeño en el camino del guerrero, por qué a él sí se las recomendó. La respuesta de don Juan fue lacónica:

_”Porque tú lo pediste”.

Y en cuanto a las motivaciones que tuvo el estudiante de antropología para querer usar estas plantas cuando no era necesario, don Juan respondió:

_Porque eres estúpido”.