1. Agradecimiento
Agradezco a quienes me transmiten sus ideas y opiniones basadas en
el método científico, aunque disientan de mi visión de los hechos
y hasta de la misma existencia de los hechos, porque ellos me ayudan
a anclar en el mundo material, como diría Castaneda, en el mundo del
tonal. Y es que comprobé durante la vida, que no es correcto
negar el mundo material, que de hecho existe, igual que tampoco es
correcto negar el universo
nagual, esto es, todo lo que es
desconocido en el mundo del tonal. Ambas frecuencias, cuando son
equilibradamente tratadas y vivenciadas, equilibran el proceso
creativo del ser humano, criatura extraordinariamente poderosa y
perfecta.
Dado que tantos humanos han perdido su conexión con la autoestima
y autoconfianza en los poderes de la especie, debido a la letal
influencia de religiones, política, y de la falsa concepción de la
seudociencia dogmática, o religión de batas blancas, que busca
desmerecer a la verdadera ciencia investigadora, mis esperanzas están
en aquellos científicos serios de mente abierta, que en vez de
espantarse de lo que desconocen, como si de demonios se tratara, lo
investigan para saber de qué va todo. Y en los que se atreven a
contar sus experiencias, aunque no sean aprobadas como verdaderas por
los que dirigen el pensamiento del mundo en la actualidad.
Gracias, doctores, por mantenerme con los pies en la tierra.
Gracias, valientes brujos, hechiceros, psíquicos, por mantenerme
con la cabeza en el mundo del nagual.
2. Como arriba, es
abajo
En las orillas de un lago tranquilo, puede verse cómo el paisaje
del entorno se refleja en las aguas, es el hermoso efecto espejo. Del
mismo modo, el universo material, el "mundo material", crea
un reflejo en una frecuencia vibratoria diferente, ese reflejo no es
en sí un "mundo", sólo un reflejo, y lo que acontece
allí, está condicionado por lo que acontece en el mundo material.
Mas no todo es tan simple así. El mundo material a su vez, es un
reflejo creado en una frecuencia más alta, por diferentes factores,
condicionados por la voluntad del ser humano, sea esta consciente o
no. Esa no es la única frecuencia que lo determina todo.
La
explicación menos complicada para ese fenómeno, es que nos
encontramos en un universo multidimensional.
Y ese universo está habitado, como está habitado este mundo del
tonal, por diversas criaturas humanas y no humanas, que están
interrelacionadas, como acontece con todas las criaturas en un
ecosistema. Es así en este ecosistema multidimensional.
Las siete plagas del
siglo 21
En los momentos actuales, el ecosistema de este planeta
está pasando por una situación de crisis.
En el mundo entero está asolando un virus, si tomo como verdad
aunque sea una parte de las noticias, porque no he visto dicho virus, ni lo
veré. Sea este patógeno traído del espacio por un meteorito, como
dicen algunos, hecho en laboratorio, como dicen otros, o cultivado
por los murciélagos, que después de miles de años siendo
devorados, fue ahora, en el siglo 21, cuando decidieron dejar salir
tal plaga. Si quisiera ser amable y creer las tres principales
versiones, podría decir que el bichito ese entró del espacio, por
medios “naturales” o artificiales, se les pegó a los pobres
murciélagos, y de allí fue tomado por manos peludas misteriosas, y llevado a un laboratorio para convertirlo en un arma biológica que ayudara a los amos del poder, a resolver ciertos conflictos económicos existentes entre
las potencias.
Como puede verse, los patógenos, los rumores, las opiniones y
las palabras, dan para todo.
No está demás recordar las publicaciones de los engañados por
la religión de nuevo tipo, la “nueva era”, que dicen que el
“virus” fue traido por el universo para que decidamos ser
mejores, etc etc y bla bla, que es una versión actualizada de la
voluntad divina que te asesina para que seas espiritual y adores al
dios de turno, sea un astronauta en un carro de fuego que habla con
voz como de muchas aguas, sea una versión viciada de personajes que
cuando vivían jamás se habrían juntado con los sujetos que hablan
en su nombre, sean los “maestros ascendidos”, colocados en el
panteón de los dioses actuales, para cubrir las necesidades de
aquellos que, de buena fe, procuran alejarse de las religiones
tradicionales, y son el “target” que quiere creer en estos
cuentos de hadas.
3. El No-Hacer del
pensamiento colectivo
Aunque, de acuerdo con la “midia”, no estuviera ocurriendo
nada en el mundo aparte de contagios, cuarentenas, muertes y miedo,
es conveniente que, desde los balcones, las ventanas, los patios, se
mire hacia el cielo, se observe el entorno, se procure observar lo
que nadie observa, mirar hacia donde nadie ve, tomar cuenta del aire,
del agua, del entorno, sea urbano o no.
El abuelo, que era indígena, decía que “el que es picado de
culebra, cuando ve bejuco, brinca”. Ya la humanidad ha sido
manipulada y engañada durante mucho tiempo, eso nos da derecho a
dudar de todo y creer sólo lo que podamos comprobar. La vista no
engaña, lo falso es la mentira conque el inconsciente colectivo
cubre lo que hemos visto.
Desde que nacemos, en la enseñanza y la cultura en general,
aprendemos una realidad que cabe en unos esquemas ya establecidos sin
nuestro consentimiento, y todo lo que no entra en esos esquemas, es
condenado como falso por los pontífices que controlan el pensamiento
mundial. Pero, ¿qué tal si mienten? ¿Qué tal si la realidad es
mayor que lo que ha sido seleccionado por el esquema aprobado por los
controladores?
El
No-Hacer del pensamiento colectivo, es
mirarlo todo, incluso lo que no entra dentro de la verdad oficial, y sacar
conclusiones personales, aunque no se compartan con nadie. Ya sabes,
si dices eso, te van a llamar loco.
Mis respetos a los que se atreven a comunicar lo que han sabido,
que no se ajusta al esquema aprobado por el stablishment. Ellos nos
ayudan a comprender que no somos los únicos que han sacado la mirada
de los esquemas aprobados.
Gracias por eso.
Oi.
Saludos desde Brasil.
He observado en la última
semana, que el cielo ha cambiado de azul celeste a azul plateado.
Como si tuviera una fina malla de tul de plata y diamantes, que sin
embargo no oculta el azul. Ese brillo aparece aún cuando hay nubes.
En el amanecer, es como si todo el cielo estuviera cubierto con plata
líquida. La sensación que me viene cuando me expongo a esa
radiación, es de paz y libertad, quedo con la seguridad de que todo
estará bien.
Me gustaría que otras personas, miren al cielo y
ausculten lo que sienten, para saber si es sólo aquí en São Paulo,
o si es un fenómeno planetario. También me gustaría saber si las
personas que todavía no han desarrollado percepción extrasensorial,
también pueden percibirlo.
Si ya lo han percibido, sería muy
grato que lo publicaran.
Es un fenómeno muy interesante, por
encima del miedo a los contagios masivos. Creo que algo grandioso
está descendiendo del Cosmos a la Tierra. Alguien con mente
científica puede tener una interesante opinión sobre esto, que me
gustaría saber. Llamaradas solares? Alguna cosa cósmica que no
conozco? Nunca antes lo vi.