Secretos muy bien guardados


EN BUSCA DE LA LIBERTAD INCONDICIONAL

Este  es el primer capítulo de Tiempo de Mutaciones, que funge como su introducción. El libro tendrá un subtítulo: "El no-hacer del amor y la sexualidad". Para hacer breve cada fragmento que suba, he copiado sólo el texto que está bajo el primer subtítulo, que da título a este artículo.

Secretos muy bien guardados

Si al abrir este libro, confundida por el subtítulo, usted ha creído que se trata de un manual para el apareamiento (más de lo mismo) si cree que es una apasionada obra feminista o una bandera más del movimiento de la sexodiversidad, permítame decepcionarla. No se trata de nada de eso, ni de nada que se pueda comprender o se haya dicho en este mundo frente a las mujeres acerca del sexo, sus usos y costumbres, y sus relaciones con El Poder. Y definitivamente: Este no es un libro erótico.

Cada una de las afirmaciones que se hacen en esta obra son producto de la experiencia, y en lo que se refiere a los libros de otros autores que son citados, sólo lo hacemos después de comprobar en la práctica que lo que ellos enseñan funciona positivamente. Muchas de las comprobaciones han sido hechas por medios no aceptados por la ciencia oficial, pero que cualquier persona, siguiendo los pasos adecuados, puede utilizar también para corroborar personalmente todo lo que se afirma.
Aquí decimos a las mujeres las verdades que hasta ahora han permanecido ocultas bajo el código de silencio de las sociedades secretas, cuyos miembros masculinos, a un cierto nivel, sí conocen algunas verdades básicas, pero las ocultan especialmente de la mujer, obedeciendo las reglas establecidas por los que controlan a esas sociedades secretas desde hace muchos siglos.
No pude encontrar, y he buscado durante décadas, sino una sola obra esotérica escrita por y para mujeres: Donde cruzan los brujos, por Taisha Abelar. Desgraciadamente, para el momento en que ese libro llegó a mis manos (alguien me envió una copia por Internet en el año 2013) ya la autora del libro había desaparecido sin dejar rastro, lo cual me impidió contactarla, por lo menos en esta dimensión.
Las respuestas que se dieron a mis indagaciones acerca del lado femenino de la Fuerza fueron, desde la indiferencia, pasando por las miradas de censura, burlas, alusiones a las obras escritas para hombres, y la falsa afirmación de que no hay ninguna diferencia. Eso me obligó a investigar, puesto que precisaba orientación para manejar facultades psíquicas que traje de nacimiento, para que éstas, en vez de ser desventajas y fuentes de sufrimiento en la vida, pudieran ser útiles. En ese proceso de investigación pasé por varias organizaciones que permitían el acceso de mujeres hasta cierto punto, pagué el karma del noviciado, pagué dólares a California a cambio de monografías, pasé años de estudios con un grupo dirigido por un iniciado de una de esas sociedades casi ocultas, leí toneladas de libros y saqué de todos esos años, o décadas, para ser más clara, una sola conclusión.
No existía lo que buscaba.
Eso me obligó a observar la realidad a la luz de las facultades psíquicas naturales, con algunas herramientas obtenidas en la vida, las numerosísimas lecturas y las investigaciones; pero fue la observación de la realidad en diferentes circunstancias, lo que me llevó a sacar conclusiones, cuya sencillez y trascendencia deberían ser conocidas por toda mujer desde que tiene uso de razón, y cuya puesta en práctica puede dar un vuelco a la concepción destructiva y egoísta del mundo. La obtención de la libertad incondicional del individuo humano es indispensable para transformar la sociedad en todos sus aspectos; pues si la persona no cambia, no puede cambiar al mundo. Todas sabemos que nadie puede dar lo que no tiene. Y para transformarnos nosotras mismas tenemos que conocer la verdad, sin mordazas ni mistificaciones.
Esta no es una obra científica, política, ni filosófica, y quienes digan que no cumple los requisitos académicos etc. y bla bla bla, tendrán toda la razón. Aquí sólo se pretende compartir el producto de las investigaciones y la experiencia, con otras mujeres que estén buscando información cierta, no prejuiciada ni velada por el secretismo que es a nosotras a quienes menos conviene.
Si fuera indispensable colocarle un rótulo a esta obra, sería: Contribución para la libertad incondicional.
Dos claves indispensables: la libertad de la mente y la libertad de la sexualidad.
En su obra El lado activo del infinito, Carlos Castaneda entregó a la humanidad una clave fundamental para lograr la libertad incondicional: el conocimiento de que tenemos dos mentes; una, la llamada mente superior, yo superior, que es nuestra verdadera mente, y la instalación foránea, la mente conflictiva cuya misión es sabotearnos la vida, crearnos problemas con la gente que más queremos, conseguir que siempre estemos enojadas, tristes, autocompasivas, rencorosas. La vieja imagen de un ángel y un demonio, uno de los cuales nos aconseja para nuestro bien y la otra nos tienta para perdernos, cobra así la importancia que merece, como una de las filtraciones que, en nuestra jaula mental, han logrado introducir las personas que intentan ayudarnos desde hace siglos, y que la misma mente foránea se ha encargado de convertir en una caricatura, para desactivarla, restándole importancia.
Si pudiera escribir un libro que fuese leído por todas las personas, que contuviera sólo esa cita de Castaneda, por medio de quien habló la sabiduría de nuestros ancestros indígenas, y si pudiera lograr que todos lo pudieran comprender y actuar en consecuencia, mi vida entera habría tenido un significado profundo, una utilidad global. 

Otro autor, Eckart Tolle, en sus librosUna Nueva Era” y “El Poder del Ahora”, publicó su profundo estudio de esa mente ajena, a la que denomina “el cuerpo del dolor”, y enseña métodos apropiados para desactivarla. Este científico muestra la mente parásita y la desenmascara de una manera tan clara, que no cabe sino recomendar que se lea, se estudie toda su obra, porque su contenido no tiene desperdicio. Y en El Poder del Ahora, da un vislumbre claro de la vida en libertad.

La instalación externa de que habla Castaneda es el origen de la criatura que es el cuerpo del dolor, el detractor, el demonio personal, el guardián del umbral, el falso ego, entre otros nombres que se le han dado; criatura que ha sido formada y alimentada con nuestras emociones negativas, y que es nuestro peor enemigo. Tal como enseña Eckard Tolle, cada vez que este enemigo interno ataca con una crisis de rencor, de culpa, de victimismo; cada vez que nos trae una película vívida de nuestros peores momentos, se nutre más y más de nuestra energía, hasta conformar ese monstruo que conecta a cada ser humano con la mente colectiva ajena, y lo mantiene aprisionado con tal permanencia, que se llega a creer que es la propia mente. Eckard Tolle recomienda herramientas psicológicas que son efectivas, pero lo son aún más si se combinan con el método más eficaz, el de los antiguos chamanes, para desenchufar la mente ajena. Y esto se logra parando el diálogo interno, esa especie de radio descontrolado que automáticamente trae y lleva pensamientos, imágenes y recuerdos sin que nuestra voluntad tenga ninguna intervención, tal como las pantallas protectoras móviles de las computadoras; sólo que la mente ajena lo que menos quiere es protegernos.

La función de asociación; presentar en la mente automáticamente los tópicos relacionados entre sí, es uno de los servicios normales del cuerpo mental propio, pero bajo el poder de la mente ajena se convierte en un instrumento para que no podamos concentrarnos en casi nada y para que nos sea imposible enfocarnos en lo que queremos y en lo que nos dice nuestra verdadera mente, que es el yo superior.

Para detener el diálogo interno basta usar nuestra voluntad consciente. Al lograrlo, estaremos ahorrando grandes cantidades de energía, al mismo tiempo que lograremos obtener una visión más clara y desprejuiciada de la realidad, lo cual nos permite tomar decisiones más acertadas en todos los aspectos de la vida. Sin desactivar el diálogo interno, es muy dudoso que siquiera nos acerquemos a la libertad. Es tan de vida o muerte, que del éxito en esa guerra interna, depende que la situación caótica de nuestro planeta cambie a nuestro favor y a favor de la naturaleza, del planeta mismo que, como sabemos, es un ecosistema profundamente interrelacionado. En cuanto más personas vayan despertando, se irá creando una masa crítica que impulsará finalmente a toda la humanidad a despertar a la libertad plena, y avanzar en nuestra evolución sin mirar atrás, abandonando esta pesadilla milenaria.

La otra clave indispensable para nuestra evolución consciente es la autodeterminación sexual de la mujer, quienes somos la fuente natural por donde fluye el poder de la tierra hacia toda la humanidad. A la autodeterminación de la mujer sobre su sexualidad, lo que equivale a decir sobre su poder, se destina este libro. No debería ser necesario añadir que la soberanía de la mujer sobre su propio poder no tiene nada que ver con el libertinaje inducido, o con la creencia absurda de que actuar igual que el macho actúa hoy día, es libertad. De hecho, esa falsa libertad es otra idea tendenciosa introducida en la mente colectiva para mediatizar nuestra percepción y desviarnos del camino.

Elegí la frase no-hacer para el subtítulo de esta obra, en el mismo sentido en que esta frase es utilizada por el nagual Carlos Castaneda en su serie de libros sobre shamanismo: Concebir lo inconcebible, ver donde nadie mira, hacer lo opuesto a lo que es un mandato histórico, seguir el camino impecable de la guerrera que se acecha a sí misma para conquistar la libertad incondicional.


 

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