EL "PORTAL" SUPREMO

 

(¿Ciencia ficción?)
 

FRECUENCIAS
Existen seres de frecuencia fija y seres de frecuencia variable. Vibrar en frecuencias variables nos puede llevar a conocer realidades diferentes que siempre han estado allí. Es una característica intrínseca del ser humano.
Por el contrario, existen criaturas que, por naturaleza, no pueden modificar su frecuencia vibratoria, permanecen estáticos, y una modalidad vibratoria alta, puede matarlos. 
 
Esos son los que necesitan los portales interdimensionales.
Por sí solos no tienen el poder de acercarse al ser humano, cuya energía es un alimento para ellos, que no tienen el voltaje suficiente para acceder a la fuente cósmica de la vida, en la misma frecuencia de la cual la humanidad y los animales, sobre todo las aves, los cetáceos y los mamíferos, formamos parte. 
 
EL ORIGEN DEL ENGAÑO
Una de las mentiras más comunes, es esa de que existe un "dios" que debe salvarnos, y que nuestra naturaleza "malvada" nos aparta de él. La verdad es que no existe manera en que podamos apartarnos de la fuente divina. Formamos parte de ella, igual que una gota forma parte del océano.
Todos los intermediarios mienten, la mayoría engañados, y detrás de ellos están las criaturas de dimensiones inferiores, que se hacen pasar por ángeles, por "seres superiores", para embaucar a personas desprevenidas y convertirlas en intermediarios para engañar al grueso de nuestra especie, y continuar parasitando nuestras energías.
 
PORTALES ORGÁNICOS
Las personas que participan en rituales, sean religiosos o de cualquier otra índole, con esa participación están prestando su preciosa frecuencia vibratoria para abrir portales interdimensionales, para que las criaturas ocultas puedan parasitarnos. Aunque no lo sepan. Algunas de estas personas permiten que esas criaturas los acompañen siempre, convirtiéndose en portales orgánicos.
 
PASAR A OTRAS DIMENSIONES. ¿QUIÉN PUEDE?
No todas las personas que vemos por ahí tienen la capacidad instalada para cruzar a otras dimensiones, por el simple hecho de que no todos los que parecen humanos lo son de verdad. Es un hecho que ya no puede ocultarse más: estamos acompañados por muchos seres humanoides, cyborg, mutantes y otras criaturas que, para vivir entre nosotros, necesitan mantener una forma idéntica a la nuestra.
 
Se les puede identificar por la ausencia de sentimientos y empatía. Aunque muchos de ellos pueden fingir muy bien, esa actuación siempre tiene un fallo, y finalmente terminan siendo descubiertos.
Entonces, abrir, cerrar, encontrar portales interdimensionales, pasa por conocernos a nosotros mismos, atesorar energías, y elevar nuestra frecuencia vibratoria.