Cómo operar la telepatía conscientemente, parte 2


Advertencia:
Es común escuchar o leer la mentira establecida desde hace mucho tiempo, de que la telepatía no existe, o en caso de existir, sería un fenómeno rarísimo o un arte dificilísimo, cuyo “cultivo” o “desarrollo” requiere de prácticas absurdas, difíciles, exóticas y, en fin de cuentas, “imposible”. Sería cosa de locos, de santos, o de miembros de sectas ocultas.
Naturalmente, la realidad es todo lo contrario.
La telepatía es un sentido humano, una cualidad tan natural como los conocidos cinco sentidos, pero que ha sido obstruida desde hace muchísimas generaciones, y se ha creado toda una cultura donde este sentido, igual que otras cualidades humanas, simplemente no existen, y si alguien se atreve a pensar que sí existe, para eso están los obstaculizadores, quienes, consciente o inconscientemente, repiten las mentiras tradicionales. Y algunos humanos de buena fe, hasta lo creen.
En este momento se vive una sacudida telúrica y cósmica, un salto cuántico, que está produciendo una aceleración evolutiva en todas las especies que habitamos el planeta, y en el caso de la humanidad, se manifiesta en un despertar masivo. Jirones de la realidad se muestran cada vez más a través de las rasgaduras de la Matrix, bajo la influencia del Cosmos, que irradia su fuerza purificadora y evolucionadora, subiendo la frecuencia vibratoria del mundo, y desde la misma Tierra, brota el poder de la Madre, despertando a todas sus criaturas para emprender el camino hacia la libertad.
Este hecho hace indispensable que, quienes tenemos camino andado en este sentido, compartamos información con todas las personas que, sintiendo el llamado de la Tierra, comienzan a Ver, a Oír, a Saber, espontáneamente. Ya no es asunto sólo de chamanes, ahora todos somos guerreros que caminan hacia la libertad, al mismo tiempo que se arrancan las vendas de los ojos, para poder percibir todo un universo que ha sido escondido de la humanidad durante siglos.
Ahora el trabajo de los chamanes es guiar a los jóvenes, entrenar a los guerreros en el uso de los sentidos que han sido obstaculizados, del mismo modo que es preciso quitar la basura, las hojas secas y cadáveres de insectos, eliminar un poco de barro en proceso de convertirse en turba, para que brote cristalina el agua del manantial.
Aquellos que quieren una humanidad ciega e ignorante hablarán, escribirán, gritarán que la telepatía no existe, y dirán que si existe es una rareza para pocos escogidos por quien sabe quién, pero quienes están ya viviendo experiencias extrasensoriales, no pueden ser detenidos.
Es para ellos y ellas que continuaré compartiendo mis experiencias y técnicas.








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