MECANISMOS Y PRÁCTICAS DE LA TELEPATÍA CONSCIENTE 2


Recibir y emitir mensajes telepáticos

La telepatía es considerada una facultad extrasensorial. Disentiremos de ese preconcepto. La verdad, es que cada célula de nuestro cuerpo tiene conexión con todo el ecosistema que nos rodea, tanto en el entorno inmediato como en todo el mundo y el Cosmos entero. Percibimos todo, todo el tiempo, aunque no nos demos cuenta, y el maravilloso mecanismo que es el cuerpo humano, consigue que esas percepciones sean descifradas por medio del cerebro, que las hace cognoscibles por nosotros como si vinieran de los órganos especializados.
La percepción de imágenes es decodificada utilizando todo lo que nos es conocido, de modo que, aunque cosas desconocidas estén frente a nuestros ojos físicos, serán invisibles para nosotros, al no tener los códigos para percibirlas. Esto se debe a que los órganos especializados de los sentidos están programados para percibir los objetos y hechos de la llamada matrix, maya, o como quiera que se llame a la falsa realidad que aparentemente nos rodea. Pero sólo cuando logramos elevar nuestra frecuencia vibratoria, ellos son reprogramados por nosotros mismos para ampliar su umbral de percepción y mostrarnos el mundo de verdad, complejo, multidimensional y maravilloso, que siempre ha estado allí.
En el lenguaje de los aficionados a los videojuegos, se diría que cuanto más ahorremos energía y colectemos de la fuente original, mayor será nuestro puntaje, subiremos de nivel y nuestra percepción, entre otros poderes, se incrementará de manera exponencial.
Lo mismo ocurre con la transmisión de pensamientos, ideas, emociones, imágenes. En ella interviene cada célula, y se decodifica por medio del cerebro y sus delicadísimas conexiones visibles e invisibles.
Todo ser humano dotado de alma (entendiendo como humano a quien tiene sentimientos, empatía, pensamiento abstracto y arte) es un transmisor y receptor telepático de alta eficiencia, esa es una realidad que necesitamos conocer y aceptar.
Pero la inmensa mayoría de los mensajes son recibidos inconscientemente, de modo desorganizado y caótico, y casi siempre creemos que se trata de nuestros propios pensamientos. No necesitamos “desarrollar” el sentido telepático, es inherente a nuestra naturaleza. Sólo necesitamos limpiarlo, organizarlo y conocerlo, para que su utilización sea eficiente en la vida cotidiana.
Sin rituales, sin velas, sin mantras. Sin entregar nuestra voluntad a nadie.
Una vez que hayamos limpiado nuestra percepción mediante ejercicios de autodisciplina, iremos recibiendo y comprendiendo con claridad los mensajes telepáticos que nos sean enviados, así los emisores lo hayan hecho consciente o inconscientemente. Y cuando sepamos en lo que estamos metidos, conozcamos el paisaje mental, seremos óptimos transmisores de mensajes claros y perceptibles por los destinatarios.

Nenhum comentário:

Postar um comentário